«O corpo colectivo funciona como um corpo individual: se o sistema é neurótico, gera espontaneamente estruturas autodestrutivas.»
Rafaela Bidarra
CONCEPTO
¿Qué memoria carga un cuerpo que no sabe que la lleva? ¿Qué tierra lo sostiene cuando ya no reconoce el suelo? A partir de una investigación iniciada en 2024 bajo el título Corpo Colectivo – Corpo Memória – Corpo Terra, Rafaela Bidarra construye en 2026 una pieza de teatro físico que explora los mecanismos de poder, memoria y resistencia que gobiernan tanto los cuerpos individuales como los cuerpos colectivos.
Querida Prisão se despliega en tres actos que trazan un arco desde el nacimiento hasta la destrucción y el retorno. En el centro de la escena, una espiral de marcos de madera que contienen tierra, moqueta, sal, agua, ceniza y luz organiza el espacio como cartografía de lo vivido — y como invitación: la espiral no se observa desde fuera, se recorre. Cada marco es una ventana a los universos simbólicos del material que contienen.
Ni manifiesto ni espectáculo de tesis: una pieza de muchas capas y muchas lecturas, que pregunta en voz baja — y a veces a gritos — por qué la prisión que cargamos a diario nos resulta, de vez en cuando, tan querida.
PROCESO
Querida Prisão es el resultado de dos años de investigación en dos fases. La primera recogió material teórico sobre sistemas naturales, memoria colectiva y estructuras de poder. La segunda lo experimentó en el cuerpo a través de improvisaciones de movimiento y palabra, hasta generar una dramaturgia física donde movimiento, texto, música en vivo y diseño espacial son elementos indisociables.
Mi incorporación al proyecto fue orgánica: entré como asistente y coach de dirección, y los roles se fueron expandiendo según las necesidades de la pieza y los recursos disponibles. El diseño de escenografía, la coreografía y el diseño de iluminación aparecieron en el proceso, no antes. Las coreografías surgieron del diálogo con los cuerpos del elenco: no impongo movimiento, llevo a los cuerpos a donde no pueden ir solos. Entre fronteras que se diluyen.
La pieza iba a estrenarse en A Gráfica y un problema de seguridad obligó a trasladarla a INATEL. El primer acto tuvo que rehacerse. El resultado fue algo inesperadamente hermoso: un acto donde el protagonista no es el elenco ni el público, sino el tiempo.


SINOPSIS
Cuando en la espiral del tiempo la vida acontece, los ecos de la luz se repiten y se transforman una y otra vez.
— Yo soy de los tiempos de las moquetas, en la casa de mi abuela, en la casa de mis padres. — ¿Pero cuántos años tienes? — Depende de cuándo me preguntas. Si es la hora dorada del crepúsculo de la mañana, y todavía no he tomado mi cortado, tengo más años. En el silencio latente que existe antes del bullicio del mundo despierto tengo más de 13 mil millones de años, en cada quark que me compone. Cuando me atrapa la red del ritmo humano, voy rejuveneciendo.
La luz se refleja en la pared de casa sin nadie, como el latido latente en el propio equilibrio de la vida, que pulsa entre la muerte y el florecer de algo nuevo en el escenario más inhóspito y agreste. Entre piedras saladas que permanecen cuando el mar se seca, el ser unicelular se complica y aprende a caminar sobre la tierra, iniciando su crecimiento vertical hasta arañar los cielos.
— La abuela de mi abuela decía que la sal lo cura todo. — ¿Pero en qué mundo vivía? Hoy me he hecho un moratón en el meñique… — En las salinas entre la ciudad y el mar, donde los secretos enterrados no eran más que un punto de oscuridad bajo el suelo. En el aire se respiraba sal y la piel de la gente era quemada por el rey que manda. La sal quizás cura.
Querida prisión, Son los recuerdos los que nos mantienen los pies anclados al suelo mientras la cabeza, apuntada a las estrellas, gira en una espiral a más de 1670km/h.
ESPACIO Y PÚBLICO
En el segundo acto el público ocupa dos frentes enfrentados, de manera que siempre ve al resto del público al otro lado de la escena. No hay cuarta pared porque no hay pared: desde el principio, los espectadores son parte visible del cuerpo colectivo que la pieza convoca.En el primer acto, el público es libre de circular. En el tercero, es invitado a entrar en el espacio escénico, recorrer la espiral y relacionarse con los materiales. La obra termina con todos dentro — elenco y público interconectados — con la pregunta sin respuesta de si lo que acaba de vivir era ficción o no.La espiral no se mira. Se habita.
NOTA DEL ARTISTA
Este proyecto me confirmó algo que sospechaba: que diseñar un espacio escénico y diseñar un cuerpo en movimiento son, en el fondo, el mismo gesto. La tierra, la sal, la ceniza, el agua, la luz — no son decorado ni símbolo fijo. Son materiales con realidad, con peso, con memoria propia. El elenco los lee con la piel antes de entenderlos. El público los siente y se lleva algo que no se puede nombrar del todo, hemos pasado setenta minutos construyendo algo juntos sin que ellos lo supieran: un lenguaje de realidades, de ciclos, de cuerpos que mueren y vuelven. Y entonces los invitamos a ser parte de ese cuerpo de tierra, de sal, de ceniza. Son parte de la red viva que da vida al espectáculo.
La espiral no era algo que se miraba desde fuera. Nunca lo fue. La fisicalidad es dramaturgia, el espacio es partitura, y que a veces el rol más importante que puedes tener en una creación es el de saber cuándo retirarte para dejar que la pieza encuentre su propia forma.
GALERÍA
FICHA ARTÍSTICA
- Clasificación: Teatro Físico / Performance
- Creación: 2026
- Origen: investigación Corpo Colectivo – Corpo Memória – Corpo Terra (2024–2026)
- Duración: 70 min aprox. — 3 actos (Chegar · Espiral Infinita · Voltar)
- Dirección artística: Rafaela Bidarra
- Dramaturgia: Rafaela Bidarra
- Texto: João Mota / Patrícia Paixão / Rafaela Bidarra / Rafaela Silva
- Asistencia de dirección y apoyo a la fisicalidad: Matilde Javier Ciria
- Coreografía: Matilde Javier Ciria
- Diseño de escenografía: Matilde Javier Ciria
- Diseño de iluminación: Matilde Javier Ciria
- Elenco: João Mota / Patrícia Paixão / Rafaela Silva
- Música en vivo y original: João Mota
- Producción: TEF – Teatro Estúdio Fontenova
- Estreno: 27 de mayo de 2026, INATEL, Setúbal
- Fotografía: Helena Tomás
























